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Archivos Mensuales: febrero 2011

Lala’s Kitchen; Muffins con chocolate

Creo que ya lo he comentado por aquí alguna vez y es un hecho constatado para aquellos que me conocen en persona, pero por si acaso alguien no lo sabe, soy extremadamente golosa. Me pierden las cosas dulces, sobre todo el chocolate, así que inauguro una nueva sección con una receta de muffins de chocolate made in Lala :)

    Ingredientes:

    -300gr de harina de repostería
    -180gr de mantequilla
    -180ml de leche
    -100gr de azúcar moreno
    -40gr azúcar avainillado
    -3 huevos
    -1 cuchara sopera de esencia de vainilla
    -1 cucharadita de bicarbonato
    -1 sobre de levadura
    -Una pizca de sal
    -Chocolate con leche y chocolate blanco troceado [la cantidad de éstos es al gusto, cuanto más, mejor :P ]

Y ahora vayamos paso a paso:

-Precalentamos el horno a 180º

-Primero mezclamos los ingredientes secos con las varillas. Hay que procurar que quede bien mezclado, porque cuando añadamos el resto de ingredientes tendremos que procurar remover la masa lo menos posible.

-En otro recipiente mezclamos con las varillas los ingredientes líquidos.

-Hacemos un hueco en el centro de la mezcla de ingredientes secos y añadimos la mezcla líquida.

-Mezclamos con las varillas. Como dije antes, hay que procurar remover la masa lo menos posible.

-Añadimos los trocitos de chocolate y removemos lo justo para que queden repartidos por la masa.

-Enmoldamos y metemos la bandeja en el horno entre 15 y 20 minutos [para saber si están hechos, pinchamos la masa con un palillo, si sale seco, es que están listos].


-¡A disfrutar!

Consejo para ultragolosos: Si cuando estamos mezclando los ingredientes secos añadimos dos cucharadas de cacao en polvo [el ColaCao de toda la vida vale] tendremos unos muffins DE chocolate CON chocolate :D~

Y recordad que hay que comérselos sin remordimientos [si no es muy a menudo, que si no, ya sabemos cómo acabamos >.<]

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Publicado por en 28 febrero 2011 en Ñam ñam

 

Ding Dong

Ding Dong

Me acerco a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Una chica con unas pintas muy raras que no conozco. Pongo la cadenita y abro.

-Hola, buenos días.

-Buenos días- “porfavornointentesvendermenadaquenoestoydehumor”.

-Mire, vengo en nombre de “X ONG” – sonrisa estudiada que a mí no me engaña – Estamos buscando gente que esté interesada en apadrinar a unos niños de Somalia y…

-Espera…

-Porque bla bla bla…

-Perdona…

-Y bla bla bla discursito aprendido en la formación laboral bla bla bla…

-Escucha, perdona…

Se calla y sonríe.

-Mira, es que no puedo apadrinar a ningún niño, si acaso necesito que me apadrinen a mí, que la cosa está muy mal…

-Ah, bueno, pero si te interesara en un futuro ya sabes que bla bla bla…-la dejo hacer, parece feliz así.

-Vale, gracias, hasta luego.

-A ti, hasta luego.

 

 

Ding Dong

Me acerco a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Una mujer mayor, otra de mediana edad y un niño de unos ocho años. WTF??? Pongo la cadenita y abro.

-Hola, buenos días.

-Buenos días.

Sacan unos calendarios de virgencitas. Ufff…La mujer mayor coge aire y empieza:

-Venimos de “niputaideadeloquemedijo”, que estamos recaudando dinero para bla bla bla.

-Ya, bueno, es que ahora mismo no me va muy bien que digamos…

Desaparece la sonrisa de la mujer de mediana edad. El niño pone cara de “otra que nos dice que no”. La mujer mayor sigue sonriendo y me da un poco de pena, pero qué coño, más pena me doy yo que estoy sin trabajo.

-Ah, bueno, vale…gracias, que pase un buen día.

-Igualmente.

 


Ding Dong

Me acerco a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Un hombre mayor que me recuerda a mi bisabuelo. Pongo la cadenita y abro.

-Hola, joven, buenas tardes.

-Hola, buenas tardes.

-Mira, es que estamos vendiendo estos calendarios para recaudar dinero para “denuevoniputaidea”.

-Ya, pero es que…

Me saca un calendario gigante de la Santina.

-Mira qué bonito es.

-Sí, ya, pero…

Me saca otro de más vírgenes, santos y demás cosas religiosas. Me da mucha pena, porque le está poniendo mucho entusiasmo y tiene cara de bonachón, pero sé que no le voy a comprar nada.

-Es que soy Atea, lo siento…-sonrío con cara de “De verdad que lo siento, pero no me gusta”.

-Ahhh, bueno, no importa, también tengo estos de animalitos.

Mierda >.<

-Verá, es que no voy bien de dinero, estoy sin trabajo.

-Oh, bueno, entonces nada, chata, no pasa nada. Que vaya bien.

-Gracias, igualmente.

Mierdamierdamierda, ¿por qué la gente mayor me da tanta pena? >.<

 

 

Ding Dong

Me acerco a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Dos chicos jóvenes que no conozco. Pongo la cadenita y abro.

-Hola, estamos vendiendo boletos para sacar un dinero para el viaje de estudios.

-Oh– recuerdo cuando era yo la que iba vendiendo entradas para las fiestas que organizábamos las de Educación Infantil para costearnos los viajes. También recuerdo que las últimas compras las he hecho con la tarjeta porque no llevo un duro suelto – ¿A cuánto son?

Veo que los dos sonríen pensando que al fin han vendido algo. Me empiezo a sentir culpable incluso antes de ir a pedirle el dinero a D, porque ya imagino que me dirá que no.

-Dos euros.- Bueno, es poco, igual sí…

-Esperad un momento…

Voy al salón rezando.

-Cariño, son unos chicos que están vendiendo boletos para sacar dinero para el viaje de estudios.

-No.

T_T Lo sabía…

-Perdonad, es que no tengo suelto, lo siento.

-Vaya, bueno, no pasa nada…

-Lo siento, de verdad. Hasta luego.

-Hasta luego.

 

 

Ding Dong

Me acerco a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Un chico joven que no conozco. Pongo la cadenita y abro.

-Hola, buenas tardes. -Sonríe y me pone ojitos. ¿Cree que así tiene más posibilidades de venderme algo?

-Buenas tardes…

-Vengo en nombre de “X ONG” y…

-Espera, espera, antes de que sigas…

-Dime.

-Estoy sin trabajo y no me sobra el dinero, no vas a sacarme nada, así que antes de que sigas explicándote, te ahorro ese tiempo perdido.

-Ah, bueno…gracias. Pues nada, que se mejore tu situación.

-Gracias, buenas tardes.


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¿¿¿Cuándo va a llamar a mi puerta un señor con sonrisa Profident con un cámara y con una azafata que sostenga un gran cheque a mi nombre???

 
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Publicado por en 17 febrero 2011 en General, Vecindario

 

Asturversario :)

Ayer fue mi Asturversario ^^ Vamos, que ya hace un año que me lié la manta a la cabeza y vine a vivir a Asturias.

A pesar de que este año no ha sido para nada como había imaginado que sería [nota: dejar bien claro a mis hijas desde pequeñitas que los cuentos, cuentos son y que la VidaReales muy distinta] no me puedo quejar. He trabajado nueve de doce meses y además de lo mío :) He conocido a gente genial a la que estoy cogiendo mucho cariño, me encanta mi piso, tengo total libertad para comer cuando me da la gana y acostarme tan tarde como quiera [ cuando trabajaba, asumiendo la responsabilidad de por la mañana tener que levantarme para ir a la guarde >.< ],…Y por supuesto, cada mañana cuando me levanto tengo a D a mi lado. Tendremos nuestros más y nuestros menos, pero todas las mañanas me siento feliz de vivir con él [incluso algunas veces me tengo que recordar a mí misma que “estoy enfadada” por alguna chorrada del día anterior XD].

Sí, hecho muchíiiiisimo de menos a mi familia y amigos, pero por suerte Skype me permite ver a Papa, Mama y Hermano varias veces a la semana y aunque no es lo mismo que tenerlos cerca y poder ir a verles cuando quiero, es mejor que nada. Ahora sólo me falta que me toque la lotería para poder pillar un avión a Barcelona o Albacete cuando me dé la gana :D Igual debería empezar a jugarla…

Y además, durante este año he descubierto muchas cosas:

  • Los rollos de papel higiénico no aparecen por generación espontánea en el cuarto de baño.
  • Mi lavadora está rota, porque la ropa sale mojada y arrugada, por lo que tengo que tenderla y plancharla antes de meterla en el armario [por lo visto, este también está averiado].
  • Cocinar me gusta, pero hay días que no sé qué **** hacer o me da una pereza tremenda y me encantaría volver a vivir llegando a casa a mesa puesta.
  • Todos los supermercados se jactan de ser los más baratos, pero en realidad no hay ninguno que lo sea; tienes que aprenderte los precios de las cosas individualmente para saber dónde comprar cada producto ¬¬
  • Por más que friegues, limpies y barras, siempre habrá alguna mota de polvo en la tele o pelusilla en el suelo.
  • Tener vecinos arriba es un coñazo.
  • El papel de propaganda va perfecto tanto para poner en el suelo cuando está mojado y tienes que entrar en esa habitación como para envolver unos trozos de carbón para Reyes y tener a tu novio entretenido un buen rato desenvolviéndolo :P
  • Que voy a tener que montar un mercadillo para cojos con la cantidad de calcetines desparejados que he acumulado.
  • Murphy y sus leyes me odian más que nunca. Me dijeron que me iba a quedar sin trabajo, se me rompió la pantalla del ordenador, me vino una multa de Hacienda y un pago por la calefacción con el que no contábamos…en el mismo mes.
  • Los hachesdepé controladores del ORA que en nombre del Ayuntamiento se dedican a poner multas a todos aquellos que no hayan pagado por estacionar en las zonas verdes, azules y naranjas [toma ya, por poco no tenemos el jodido arcoíris entero] tienen la excepcional capacidad de parecer que siempre están de cháchara con algún compañero pero en realidad no dejan escapar ninguna oportunidad de hacer funcionar esa maquinita del demonio que llevan para multar a la gente.
  • Por más armarios que tengas, siempre te faltará espacio para la ropa, zapatos y complementos.
  • La luz es cara. MUCHO ¬¬
  • Cada vez me parezco más a Mama. Cuando me sorprendo diciendo sus frases palabra por palabra [con gestos incluidos] me entran ganas de ir a mirarme al espejo para ser si sigo siendo yo o he mutado. Lo curioso es que me siento orgullosa de ello :)

Y seguiría, pero ahora mismo mi lavadora estropeada me ha avisado de que tengo la ropa mojada y arrugada lista para ser tendida :P

Nos vemos en la siguiente entrada :)

 
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Publicado por en 16 febrero 2011 en Pieces of me

 

Postcrossing

Este mediodía, después de pasarme casi tres horas de cháchara con mi casera [que a diferencia de mis diabólicos vecinos de arriba, ella y su marido son adorables]  he llegado a casa y al abrir el buzón me he encontrado con una agradable sorpresa:

La primera postal que recibo de Postcrossing :D

Con una sonrisa de oreja a oreja he leído la primera postal que recibo de Postcrossing :D

Me apunté hace siete meses y enseguida envié la primera postal. Era a China y ya me advirtieron amigos expertos en esto que podía tardar lo mismo diez días que cuarenta. Me hice a la idea de que serían más bien cuarenta, pero impaciente que es una no podía evitar entrar cada día a ver si ya había llegado. Esperé los diez días con tranquilidad. Y esperé veinte.Y los cuarenta. Y ochenta. Y al final me harté de esperar y pensé que Correos la había cagado y mi preciosa postal debía estar perdida ve a saber dónde. Peeeeeeeeeeero…cuando empezó el año, Postcrossing me mandó un mail con las estadísticas del 2010 y para mi sorpresa descubrí que al día 154 la chica notificó que la había recibido. No sé si es que mi pobre postal estuvo haciendo turismo por todo el mundo o que la chinita se despistó y se acordó a los mil años de avisar en la web que tenía la postal.

 

El caso es que tras mucho esperar, al fin he recibido la que espero sea la primera de muuuchas postales :)

 
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Publicado por en 11 febrero 2011 en Postcrossing

 

La solución ferpecta

He descubierto cómo salir de la crisis. O al menos, cómo ganar un montón de dinero sin tener que trabajar ^^

 

Voy a vender tooodos esos BMW, iPads, iPhones y viajes que me tocan cada día :D Tengo tantísimos que si no fuera porque me avisan por correo electrónico, perdía la cuenta, así que total, para que se mueran de risa ahí…

 

¿Cómo? ¿Spam? ¿Timos? Jo :(

 

 

Bueno, al menos me queda contestar a Carlos Lozano, que ya  me ha enviado varios sms diciéndome que he sido seleccionada para “Rico al instante” :)

 
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Publicado por en 3 febrero 2011 en General

 

Mis Adorables Vecinos [ I ]

Al poco de mudarnos D y yo al piso, empecé a descubrir las “maravillas” de vivir en un bloque. Yo, que toda la vida había vivido en una casa con un terreno que me distanciaba bastante de los vecinos [que además eran mis abuelos, por lo que podía llegar tranquilamente a casa a la hora que quisiera sin miedo a que nadie cotilleara de mis idas y venidas], no estaba acostumbrada a oír voces en casa que no eran las de los que vivíamos o estábamos en ese momento en ella. Ni a enterarme de la hora a la que entraban o salían los vecinos de su casa. Ni tan siquiera a encontrarme a alguien cuando salía a por el correo o a tirar la basura con un chándal encima del pijama [básicamente porque aquí lo hago en un minuto y en la urbanización tenía que coger el coche para ir a la zona central]. Y por supuesto, no estaba acostumbrada a estar tranquilamente en casa pelando patatas y que de repente una voz monstruosa inundara la cocina para cantar una y otra vez “Serenade”. Sí, así fue como “conocí” a La Niña Cantora de Viena.

La primera vez, como ya he dicho, me pilló sola en casa mientras preparaba la cena. Estuvo por lo menos una hora cantando la misma canción. Una y otra vez. Una y otra vez. Una y otra vez. Cuando llegó D, se lo conté, pero no me hizo mucho caso. A la tarde siguiente estaba en el sofá leyendo y D jugando a la consola cuando, de repente, un ruido de acople me sacó de Invernalia y me trajo de nuevo a la realidad.

-Un dos, un dos, probando.

Oh, oh.

-Cariño, escucha, es la vecina que te decía ayer.

*Sonido que más bien parecía un gato en celo con afonía*

-¿Y qué quieres que haga?

“Subir con un lanzallamas y exterminarla ¬¬ ”

Empecé a pensar que igual eran manías mías, que yo no estaba acostumbrada a esto de tener vecinos y que lo normal es tener que aguantar que de repente una horrible voz irrumpa en tu casa [porque si al menos la niña cantara bien y tuviera un repertorio amplio y con buen gusto, pues oye, lo mismo era soportable], pero al tercer día me di cuenta de que yo no era la única que no estaba conforme con los gorgoritos de la nena.

Estaba en el sofá con el portátil hablando con unos amigos y ella, al igual que los dos días anteriores, empezó a cantar “Serenade” [que por cierto, la reconocí por pura intuición, ya que la pronunciación en inglés no es el fuerte de la chiquilla]. Les conté a mis amigos lo que pasaba y empezaron a darme consejos sobre qué hacer. En un momento dado se me ocurrió grabarla para enviarles el video y que disfrutaran ellos también, pero justo cuando saqué la cabeza por la ventana [era verano y ambas teníamos las ventanas abiertas, por lo que se oía mejor así que dentro de la casa] oí a otro vecino desgañitarse para decir “¡NIÑA, QUE TE CALLES DE UNA VEZ!”. Al momento cesaron los maullidos y la paz se instauró en el bloque. Tres semanas. Tres felices semanas. No sé si fue casualidad y que se fue de vacaciones o que estaba acojonada por los gritos del señor. El caso es que cuando ya ni me acordaba de la niña, una tarde volvió a las andadas. Y con el volumen más alto. Y más a menudo. Y cada vez a horas menos normales. Lo único bueno es que al menos va variando el repertorio. De “Serenade” pasó a “Alejandro” [que también repitió una y otra vez hasta que el nombre dejó de tener sentido] y alguna más que ahora no recuerdo.

El caso es que ya he probado varias cosas para hacerla callar [menos subir a su casa y decirle que por favor deje de torturarme, pero me da miedo enemistarme con ellos, porque al vivir encima de nosotros llevan las de ganar, que ya os hablaré otro día de los padres de La Niña Cantora de Viena, más conocidos como La Taconcitos y El Martillito]. Un día puse metal a toda hostia y al instante se calló. Creí haber encontrado la fórmula de la felicidad, pero cuando la siguiente vez que empezó a cantar volví a hacerlo, no surtió efecto alguno. He probado también a hacer lo típico de los tebeos o las películas de picar en el techo con el mango de la escoba. Tururú. No sirve de nada, porque sólo se oye en mi casa. También le grité un día por la ventana igual que el otro vecino. Me ignoró [o lo mismo ni me oyó]. Por suerte va por rachas y a veces tengo que soportarla unos cuantos días seguidos pero luego me da tregua una o dos semanas…digo yo que irá en función de la cantidad de deberes que tenga, los castigos y las notas.

Así que de momento vivo resignada, aguantando como buenamente puedo. Hasta el día que me harte y suba con un lanzallamas :)

 
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Publicado por en 2 febrero 2011 en Cosas que se sacan de quicio, Vecindario