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Archivo de la categoría: Cosas que sólo me pasan a mí

Los pintores

Hace cosa de un mes y medio me encontré en el portal un cartel que avisaba de que para el 15 de abril estaba previsto que empezaran los pintores a arreglar eso tan feo que teníamos por paredes en el patio [al que no podemos acceder pero que es lo que tengo delante de los morros mientras cocino]. Yo pensaba que ese día no iba a llegar nunca, porque a mi casera le dijeron algo así hace más de un año cuando compró el piso y yo llevaba viendo esas paredes feas y desconchadas durante meses y meses…

Llegó el día 15 y pasó sin que vinieran los pintores. Pensé que al ser viernes igual habían pasado a ver qué había, se habían deprimido al ver una cosa tan desastrosa y se habían vuelto a casa a mentalizarse durante el fin de semana. Pero nanay. Llegó el lunes y no aparecía nadie. Y el martes tampoco. Ni el miércoles, el jueves y el viernes, por supuesto. Ya me había hecho a la idea de que no iban a venir y de que tendría que seguir viendo las paredes feas mientras cocino…hasta que una mañana, preparándome el desayuno vestida con el traje de Eva, me tuve que esconder rápidamente tras el sofá para taparme con una manta e ir corriendo a mi habitación a ponerme algo encima porque de repente había visto pasar unas siluetas tras las [finíiisimas y transparentíiisimas] cortinas.

Los pintores habían llegado. Y yo creo que están aquí para quedarse…

Trabajar, no sé si trabajan mucho, pero hablar y asustarme con la radio, hacer apariciones repentinas o ruidos extraños…¡lo hacen de punta madre!

Los primeros días que empecé a escuchar música más alta de lo normal pensé que los malditos adoraaables vecinos de arriba habían vuelto a la carga, hasta que una mañana vi a los pintores bajar con su cuerda al ritmo de la música.

Un día me asusté mucho al oír lo que parecían bombonas de butano cayendo del cielo. Eran ellos haciendo nosequé con los andamios [a juzgar por el ruido, como mínimo jugando a las espadas con los hierros].

Y una vez creí que iban a echar la pared abajo a golpes. No sé qué estarían haciendo, pero lo repiten a menudo.

Otro día estaba tan tranquila preparándole la comida a D cuando casi muero de un infarto al ver aparecer ante mí de la nada unos pies colgando. Jo-der. Deberían tener un pitido incorporado que suene a medida que se acercan al suelo, para advertir a las pobres señoras que están tan tranquilas en sus casas…Claro que entonces seguramente me asustaría al oír el pitido -_-

No se aprecia mucho en la miniatura, pero si pincháis y ampliáis la foto ahí están los pies de uno de los pintores en su "columpio"

Pero el colmo ya fue ayer. Estaba a punto de salir de casa cuando escuché unas risitas apagadas y un “rasss…rasss…rassss…” que provenía del salón. Me acerqué para apagar la tele pensando “un día pierdes la cabeza…” y vi que estaba apagada y no se oía nada. Me giré pensando que igual debería empezar a plantearme ir al psiquiatra y cuando estaba a medio pasillo volví a oír el “rasss…rasss…rasss…” y las vocecitas. Acojonada y pensando que tenía un poltergeist en el sofá pasándoselo pipa a mi costa fui otra vez hacia allí. Obviamente no había nada ni nadie y no se oía nada…durante unos segundos. Luego otra vez el “rasss…rasss…rasss…“. Esta vez me di cuenta de que el ruido no venía del salón, si no del patio. Me acerqué a la ventana y vi a los pintores colgados encima de ella rascando la pared ¬¬u

El caso es que por más días que lleven aquí y más ruidos que hagan, nunca me acuerdo de que están. Lo peor es que seguro que el día que se vayan al fin me habré acostumbrado y no me extrañaré al oír ruidos en casa antes de irme y los ladrones se frotarán las manos u_u

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Publicado por en 11 mayo 2011 en Cosas que sólo me pasan a mí, Vecindario

 

El monedero mágico

Anoche cuando D llegó a casa me dio unas copias y unos DNIs que tenía que ir a fotocopiar hoy para llevar a la Casa de Cultura por lo del Descenso de Galiana, así que esta mañana, camino de la biblioteca [y tras recuperar un paraguas que me dejé anteayer en unos chinos cuando iba con unas amigas en busca de ideas para disfrazarnos el sábado]  me he parado en una copistería.

 

-Hola, buenos días, quería hacer unas fotocopias de DNI.– Saco los DNIs de la cartera y la dejo en el mostrador.

La chica se va hacia la fotocopiadora y yo empiezo a buscar la cartera en el bolso. No está. Revuelvo entre las mil cosas que llevo siempre encima y nada. Mierdamierdamierda. “Soy un puto desastre, ahora tengo que volver a casa, joderjoderjodervístemedespacioquetengoprisa…Argh, otra vez estoy usando las frases de Mama, necesito un espejo para ver que aún soy yo”.

-Perdona, esperaesperaespera, no hagas todavía la copia, que me he dejado el monedero en casa.

-Ah, tranqu…

-¡OH! ¡Espera, sí, está aquí! –mi cartera ha hecho acto de presencia mágicamente frente a mí, en el mostrador. Justo donde la había dejado unos segundos antes ¬¬u

 

Lo dicho, que soy un desastre y si no llevara la cabeza pegada al cuerpo fijo que la perdía u_u

 
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Publicado por en 3 marzo 2011 en Cosas que sólo me pasan a mí